Escribir a: contacto@navojoasagradocorazon.com

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player


En esta sección:



DIVES IN MISERICORDIA
sobre la Misericordia Divina

aQue en este Año Santo podamos experimentar la misericordia de Dios y manifestarla a los demás, pidió a la Virgen el Papa en la Catequesis

Al día siguiente de abrir la Puerta Santa, del Jubileo de la Misericordia. El Obispo de Roma dijo que “se trata de una ocasión única para experimentar en nuestra vida el perdón de Dios, su presencia y cercanía, especialmente en los momentos de mayor necesidad”. Y aclaró que el Jubileo significa además “aprender que el perdón y la misericordia es lo que más desea Dios, y lo que más necesita el mundo, sobre todo en un momento como el actual en el que se perdona tan poco, en la sociedad, en las instituciones, en el trabajo y también en la familia". leer más y escuchar la catequesis

 

El Papa convoca oficialmente el Jubileo Extraordinario de la Misericordia
Bula Misericordiae vultus

La bula del Jubileo constituye el documento fundamental paraconocer el espíritu con el que ha sido convocado


Por: Renato Martinez, Raúl Cabrera - Radio Vaticano | Fuente: es.radiovaticana.va 



ALa tarde del sábado 11 de abril, víspera del II Domingo de Pascua, el Santo Padre Francisco convocó oficialmente el Jubileo Extraordinario de la Misericordia con la publicación de la Bula  "Misericordiae vultus".  La bula del Jubileo, además de indicar la duración, las fechas de apertura y cierre, y las modalidades de desarrollo constituye el documento fundamental para conocer el espíritu con el que ha sido convocado, las intenciones y los frutos esperados por el Papa Francisco.

Para la proclamación, el Santo Padre, acompañado por los cardenales, se desplazó a la entrada de la Basílica Vaticana. Al lado de la Puerta Santa entregó la Bula de convocación a los cuatro cardenales arciprestes de las basílicas papales de Roma: el cardenal Angelo Comastri, arcipreste de la basílica de San Pedro en el Vaticano, el cardenal Agostino Vallini, arcipreste de la Basílica de San Juan de Letrán, el cardenal James Michael Harvey, arcipreste de la basílica de San Pablo Extramuros, el cardenal Santos Abril y Castelló, arcipreste de la basílica de Santa María la Mayor.

Para expresar el deseo de que el Jubileo extraordinario de la Misericordia sea celebrado en Roma y en todo el mundo, el Papa Francisco entregó una copia de la Bula -para hacerla llegar simbólicamente a todos los obispos- al Prefecto de la Congregación para los Obispos, el cardenal Marc Ouellet, al Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el cardenal Fernando Filoni y al Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Leonardo Sandri. En nombre de todo el Oriente recibe una copia del documento el arzobispo Savio Hon Tai-Fai, nacido en Hong Kong y ahora Secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. El continente africano está representado por el arzobispo Bartolomé Adoukonou, originario de Benin y actualmente Secretario del Consejo Pontificio para la Cultura. Para las Iglesias Orientales, el Santo Padre entregó la Bula a monseñor Khaled Ayad Bishay de la Iglesia Patriarcal de Alejandría de los Coptos.

Con la lectura de algunos extractos del documento oficial de convocatoria del Año Santo extraordinario a cargo del Regente de la Casa Pontificia, Mons. Leonardo Sapienza, Protonotario Apostólico, se dio inicio a la celebración de las Primeras Vísperas del Domingo de la Divina Misericordia.

Estos son el logo y el lema

El logo es obra del sacerdote jesuita P. Marko I. Rupnik y se presenta como un pequeño compendio teológico de la misericordia, “para vivir la misericordia siguiendo el ejemplo de Jesucristo, sin juzgar ni condenar, sino perdonando y amando sin medida”.
Este logo “muestra al Hijo que carga sobre sus hombros al hombre extraviado, recuperando así una imagen muy apreciada en la Iglesia antigua, ya que indicaba el amor de Cristo que lleva a término el misterio de su encarnación con la redención”.
El dibujo “destaca la imagen del Buen Pastor que toca en profundidad la carne del hombre, y lo hace con un amor capaz de cambiarle la vida. Además, un detalle particular es como el Buen Pastor carga sobre sí la humanidad con extrema misericordia, pero sus ojos se confunden con los del hombre”.En esta imagen Cristo mira con los ojos de Adán, y éste lo hace con los ojos de Cristo. “Así, cada hombre descubre en Cristo, nuevo Adán, la propia humanidad y el futuro que lo espera, contemplando en su mirada el amor del Padre”.
La escena se coloca dentro de una “mandorla”, la “almendra”, una figura importante en la iconografía antigua y medieval que evoca la presencia de las dos naturalezas, divina y humana, en Cristo, y que dentro del arte suele servir como marco para personajes sagrados.
Los tres óvalos concéntricos, de color progresivamente más claro hacia el externo, sugieren el movimiento de Cristo que saca al hombre fuera de la noche del pecado y de la muerte. Por otra parte, la profundidad del color más oscuro sugiere también el carácter inescrutable del amor del Padre que todo lo perdona.